Minimilk y Frigopie

Minimilk y frigopie:

Cuando todo el mundo está nervioso y tremendamente pendiente de las elecciones de Estados Unidos. Cuando dicen que quizá eso suponga un cambio para el mundo, solo puedo pensar en que van a ser mis primeras navidades bipartitas, entre mis suegros y mis padres, la emoción me llena los momentos que me imagino como serán. Y veo que a medida que acaba el año y me doy cuenta de que la mitad de las promesas de año nuevo que hice para el 2008 las he pasado un poco por encima, pienso que este año que entra debo bajar un poco el listón, seguro que así no habrá tantas decepciones.

Por eso este año que toca apretarse un poco el cinturón no podré hacer demasiadas visitas, la justa de navidad, yo creo. Me da mucha rabia, porque no podré celebrar el cumpleaños de mi madre, ni el mío las dos juntas. Porque viajar está caro, Y yo tuve que elegir un camino en mi vida. Se que mi familia me ha apoyado y me apoya en mi elección, pero a veces no deja de torturarme el hecho de haberme marchado y dejarlos tan lejos. Tengo varias ideas para hacer feliz a mi mamá en su día, ya las pondré aquí en su momento. Me consuela saber que celebraré mi segundo aniversario con mi pareja, nuestro segundo año juntos y felices.

Y que cada día que pasa es un día menos de distancia para reencontrarme con vosotros. No hago más que recordar los veranos en la playa cuando nos acompañabais al chiringuito a comprar el minimilk y el frigopie, por eso esta entrada solo podía llamarse así. Hoy va por vosotros, que siempre me animais cada vez que llamo por telefono me doy cuenta de que la distancia no existe porque siento nuestros corazones juntos. Ya queda menos, para que vuelva a ver mi querido mar, con vosotros, dueños en parte de mi pequeño corazón. Papá, Mamá, Hermano, os quiero mucho. Hoy mamá por adelantado te dedico la canción que estoy escuchando, aunque no te llames lucía se que es una canción que te gusta mucho, la conozco gracias a ti.

“No hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado que lo que perdí”. Nunca he tenido que enfadarme porque os metieseis en la elección de mi camino, porque me dejasteis elegir y eso es lo más bello. Lo más amado de poder teneros cerca lo perdí. Pero teneis mi corazón.

El corazón no entiende de distancia física, ni entiende de días, semanas o meses. El corazón entiende de amor. Y mi amor rompe todas las distancias para estar con vosotros cada amanecer y volverse cada anochecer.

Sonando: “Lucía” Joan Manuel Serrat

Sabor de este freyisuisse: minimilk de chocolate y frigopie.

Hoy te siento a mi lado

Hoy te siento a mi lado.

A falta de una persona que me escuche, a falta de alguien con quien hablar. No hago más que pensar en que va a pasar mañana, veo tanta gente con las cosas tan sencillas, y yo empiezo a temer la crisis. Preguntándome cada día si este año podremos tener Navidad, porque quizá cumplir mi sueño ha sido una navidad por adelantado y egoista para mí. Pero… ¿para él, que lo da todo por mí? ¿para mi familia que en la lejanía lo da todo por mí?

Intento ver todo con ilusión pero me falta el aire. A falta de una persona que me de un consejo, me acuerdo de ti. El sábado por la tarde, en casa, te eché de menos. Eché de menos poder llamarte y preguntarte que harías tu. Por que siempre sabías que decirme. Me enseñaste muchas cosas, no necesariamente académicas, porque no tuviste las oportunidades de estudiar que tuve yo. Pero si me enseñaste la importancia de ser buena, el querer a los demás, la importancia de la risa y aún así hoy me siento desolada. Siento que no soy capaz de hacer nada por mi misma, me paso los días buscando la aprobación de la gente que quiero.

Me acuerdo de ti ahora, porque se que la navidad te encantaba, era de tus fechas favoritas, conseguiste trasmitirme ese sentimiento, por ello quizá estoy tan preocupada. Porque a pesar de todo lo que me enseñaste, no consigo a veces dejar de envidiar a los demás, ni tampoco consigo hacer algo para que nuestra situación mejore.

Solo puedo cerrar los ojos e imaginar, imaginarte sacando la baraja de cartas del cajón, contandome un chiste mientras repartías para una “escoba” y hacías que me olvidase de lo que me rondaba en la cabeza, porque aunque yo no te contase nada, creo que lo sabías con solo mirarme. Imaginarte sentado en aquella silla de playa dándonos 100 pesetas para un helado.  Y ahora, te recuerdo. Recuerdo aquella tarde de invierno, yo acababa de cumplir 15 años, y tu, te tenías que ir, esperaste a que estuvieramos prácticamente todos a tu lado, y te fuiste, espero que en paz. Pero te extraño y me pregunto si estarás orgulloso de mí, me pregunto si allá donde estés piensas en nosotros, y apruebas lo que hacemos.  El último beso que con esfuerzo me diste, a veces aún puedo sentirlo. Se que no volverás pero ojala estuvieras aquí.

¿Cuánto tiempo ha de pasar para sentir que ya no estás viviendo?

Abu, te echo de menos, te quiero mucho.

Sonando: Ecos eternos” Sencilla alegría. Luz Casal.

Sabor de este freyisuisse: Minimilk