Estupidez en mi pequeña parábola.

Esa cara de estupidez que se queda cuando te das cuenta de que has sobredimensionado algo que no tenía importancia, y todos te señalan con el dedo por ello. Eso no lo borran las sonrisas ni los abrazos. Es un castigo, una penitencia, que se va con el tiempo, cuando se olvida. La gente que bendice la buena memoria no sabe lo que dice. Para mi no es más que un tormento más. Es uno de esos días en los que la energía y la alegría hacen una parábola. En la que poco importa lo que elijas hacer, te levantarás hecho una mierda, a media tarde estarás con ganas de fiesta y después de cenar romperás a llorar. Cosas de la vida. Cuando creías haber superado todo, una simple frase, te remueve esa mierda de nuevo, y te jode el resto del día. Sí ya sé soy una malhablada, no lo puedo evitar. Son cosas de la vida, es el único modo de explicar con claridad como me siento hoy. He decidido que lo unico que puede solucionar esto es llorar un rato y dormir. Mañana me levantaré bien, como si nada hubiese sucedido. Deseando haber sido de piedra hoy. Deseando que esto nunca hubiera ocurrido.

Hoy no hay freyisuisse de ningún sabor, ya se sabe, si no se cumple no hay postre.

1 comentario

  1. Min dijo:

    Miércoles 24 / Diciembre, 2008 a 18:16 pm

    No me gusta leerte tristona :( espero que ya haya pasado :/

    Feliz Navidad, disfruta de los tuyos a tope estos días ;)

    Bechis ;) :*


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