Algo más de un mes.

Algo más de un mes.

Ha pasado algo más de un mes, algo más de un año y no más de diez. Los versos brotan en mi mente como margaritas bajo el sol ardiente.
Nada mejor que dar paso a  la poesía, que no quede duda alguna, es mía.

No veo vida
a mi alrededor
ni una salida
ni un pulsador
ni una llave
ni un cerrojo
ni una planta
ni un despojo
solo un desierto
en medio del mar
no hay modo alguno
no puedo escapar
si quiero vivir
tendre que luchar
me toca sufrir
me toca llorar
me toca reir
me toca pensar
me toca sentir
me toca tocar.

Sonando: Las teclas del ordenador de al lado.

Sabor de este Freyisuisse: Chocolate y nata (un clásico)

Anuncios

ICarly

ICarly

Me encanta el mundo internauta. Por eso hoy, mientras veo ICarly he pensado que sería gracioso tener un programa a través de la web, pero a la vez me doy cuenta de que me falta algo de salero y me sobran ya algunos años.  Me gusta el modo en el que llevan su pequeño espacio, pero se me hacen pesadas las situaciones habituales de los personajes y los personajes entre ellos.  SÍ, veo ICarly, es una de las series de Nick que me gustan, me hacen vivir un sueño sobre lo que me habría gustado vivir. A pesar de que las que veía hace unos años eran más cutres a la hora de la grabación tenían un algo especial que no tienen las actuales. Bueno, a lo que iba, si hace años tuviese los medios actuales, me habría encantado tener un pequeño rincón como el de ICarly, donde gamberrear para todo el mundo. Ahora me siento un poco viejuna para eso, aunque igual en un ataque de locura hago algo. En realidad, sin ir más lejos, cree mis propios microprogramas de radio que colgue de una conocida página de videos de internet. Pero no tengo el suficiente empuje para crear algo y que dure. Aunque como veis estoy dandole caña al blog, a ver si consigo algo, jejeje. Al menos lo que estudio ahora satisface esa parte de mí, así que no creo que se me de por ahí.

Enfin, ahora podéis reíros de mí en los comentarios por ver ICarly, jajaja.

Sonando: Leave it all to meBSO ICarly.

Sabor de este Freyissuise: Lima, Limón, Naranja y Nata.

Como hemos cambiado

Como hemos cambiado:


Esta noche, buscando algo de literatura en mi estantería, vi dos llamativos sobres amarillos, la palabra kodak a uno de los lados. Los cogí, los abrí y saqué de dentro un paquetito de recuerdos, de gente de la que ya no se nada y que en una etapa de mi vida lo fueron todo. También encontré recuerdos de algún viaje, por España y el extranjero, pero hoy quería dedicar una entrada a esa parte de mi vida que parece haber desaparecido.

De ahí el título, que lejos ha quedado aquella amistad… o al menos lo parece.  Con lo joven que soy y la de recuerdos que tengo atesorados, algunos malos, pero también bastantes buenos. Atesoradas están en mi mente todos los carnavales en el instituto, disfrazada de india o de abeja maya reivindicativa, con un “Nunca máis” escrito en el amarillito de aquellas tiras de papel brillante que pegamos a la bolsa de basura que llevabamos por traje.  Y aunque es cierto que las redes sociales de internet me han enseñado que estais bien, todo lo hemos olvidado, cada uno hemos seguido un camino y ahora que miro las fotos, con añoranza de aquella inocencia, con añoranza de aquella despreocupación en la que el único agobio era si saldría el spray verde del pelo antes de que se acabaran los carnavales, con añoranza de aquella visita a Disney, en el laberinto de Alicia y de noche, en la Torre Eiffel, con añoranza de fotos de fotomatón y de aquellos garitos en los que pedíamos nuestras primeras copas, ahora que miro las fotos y echo la vista atrás, después de haberme hecho de piedra tratando de olvidar, me doy cuenta de lo mucho que os he querido y os quiero, aunque se separasen nuestros destinos.

Ahora ya no voy de garitos, ¡como hemos cambiado! tengo otros entretenimientos y otros desvelos que pensar que soy demasiado cobarde para hablar con los chicos, esa etapa, para bien o para mal, ya ha pasado y aunque eche de menos muchas cosas y a vosotras, soy muy feliz.  Espero que vuestros rumbos os resulten llevaderos al menos y que seais felices, tanto como yo lo soy. Y que estéis estornudando* ahora, mientras yo os recuerdo y hablo de vosotras para los que aquí me leen.

Me despido con lo que está sonando y el sabor dulce almibarado de este freyisuisse.


Sonando: Como hemos cambiado”Presuntos Implicados.

Sabor de este Freyissuise: Mezcla de frutas con mucho almíbar y un minimilk.

___

* En la cultura japonesa dicen que cuando una persona estornuda, sin motivo, es porque alguien está hablando de ella.

Regálame tu universo.

Regálame un universo.

Regálame una estrella

en el lejano espacio

dentro de una botella

que beberé despacio,

rico licor celeste

azul, anaranjado

rojizo y luego agreste

que pronto se ha apagado.


Regálame una Luna

en su cuarto creciente

que luego se hará llena

con brillo reluciente

satélite cantor

que gira sin cesar

sin saber que a su amor

nunca podrá alcanzar.


Regálame un poema

sobre el cielo nocturno

sobre constelaciones

o un astro taciturno,

regálame a Polaris

Tú, mi astronauta fiel,

regálame galaxias

pintadas en mi piel.

Sonando: Dunas de poemas”Rosana.

Sabor de este Freyissuise: Vainilla y mango de color del Sol.

Dicen que dicen que he vuelto…

Dicen que dicen

Dicen que dicen que para ser buen bloguero

hay que escribir muy a menudo

y hacerlo con mucho esmero

buen bloguero… buen bloguero,

pues bloguera seré mala,

pero escribo cuando quiero.


Dicen que dicen que para tener un blog

hay que actualizar a veces

es que yo escribo bien poco

y como a esperar empieces

o te olvidas o te escueces.


Dicen que dicen que si abandonas el blog,

a los otros ya no lees y no te importan los blogs

eso a mi no me ha pasado

que por mas que me he olvidado

he vuelto a leer otros bloguers

que siempre han actualizado.


Dicen que dicen pamplinas,

que entre dimes y diretes,

dime tú, lector ausente,

que hago escribiendo de nuevo,

si no requiero consuelo,

ni nada nuevo celebro,

¿será quizá que mi mente

se levanta de repente

con el frescor del relente

y te siente firmemente?

Dicen que he vuelto a escribir

y entre dimes y diretes

la verdad es que aquí estoy

contentísima de verme.


Sonando: Dicen que dicen”La oreja de Van Gogh

Sabor de este Freyissuise: Frigolosina de fruta tropical.


Confianza:

Confianza.

A veces uno se guarda muchas cosas dentro, muchas alegrías, muchas tristezas, muchos sentimientos. Cuando  lo único que te da confianza es un blog, supongo que hay un problema. Bueno, en realidad, no solo el blog me da confianza. Confianza me da sobre todo mi madre, pero lo que me guardo me cuesta compartirlo con ella, porque no quiero hacerla sufrir más. Confío también mucho en él, que me quiere y le quiero, pero ultimamente, tiene demasiado de lo que preocuparse como para tener que escuchar otra tristeza más  y aún así lo hace, pero no está siendo suficiente. Confío en mi padre y en mi hermano, pero no suelo hablar mucho con ellos y temo que no sean capaces de ayudarme. Confío en mi madrina, a la que leo para sonreir y a la que tampoco quiero preocupar. Por que mi situación la curaría tener una amiga con la que hablar. Los chicos  se toman la vida de otro modo y aunque tengo buenos amigos, que quiza me entendiesen, no me veo capaz de lanzarme y  hablarlo. Así que por fin me he decidido a escribirlo aquí.  He pensado buscarme una amiga, alguien con quien poder charlar de cosas de chicas, algo que no hago desde hace mucho tiempo, porque en verdad lo echo de menos, creo que es lo que le falta a mi vida, y creo que me ayudaría a superar estos momentos.

La vida es una caja de momentos, hace sobre un mes me tocó un momento amargo. Yo solo deseo expresar todo lo que me he guardado dentro, pero no encuentro quien me escuche, se que se me pasará pero no puedo saber cuando.

Acaricio lentamente la afilada espina que se clavó en mi corazón, me corta los dedos, el alma, tengo tanto miedo a que el quitarla me mate como a sufrir eternamente.

El dolor pasará, lo curará la confianza.

Un corazón en llamas sobre cenizas.

Un corazón en llamas sobre cenizas:

De cómo le conocí hasta hoy.


Capitulo I: Primeros momentos.


Poesía es un conjunto de palabras que salen del alma cuando menos te lo esperas, es un cúmulo de sentimientos, un describir momentos, un sentido activado de repente, el gusto, el olfato, el oído, el tacto, la vista. La visión de un olor que sabe a música. La tormenta de un ser que se desvanece en el mar en mitad de un anochecer tan rojo como la sangre de un corazón enamorado. La poesía es un antes, un durante y un después.

Mi historia, la que hoy voy a contar, es pura poesía, nacida de un corazón en llamas cuando aún era cenizas. No creáis que es imposible arder sobre cenizas, aunque no lo parezca no hay nada imposible, bueno si, algo sí, que esta historia se termine. Pero ya entenderéis el porqué, no es momento ahora para esos desvelos.

Lo común nos hace accesibles a los demás. Él y yo teníamos algunas cosas en común aunque menos de las que quizá nos gustaría. O quizá no, las diferencias nos hacen seres únicos, algo que en una sociedad en busca del estereotipo perfecto no abunda. En el mundo había algo que nos unía y que en aquella época aún era bien apreciado por los dos. En el mundo había algo en lo que los dos pensábamos, para lo que los dos trabajábamos, en definitiva, algo a lo que los dos dedicábamos nuestro tesoro más preciado, el tiempo. Él y yo teníamos una afición común gracias a la que mantuvimos nuestros primeros contactos. Simples saludos o ironías sin importancia ya que las mayores ironías nos las jugaría la propia vida, ya lo iréis viendo. Internet nos brindó la oportunidad que el azar nos negó. Quince años en la misma ciudad son muchos para no habernos cruzado ninguna vez. Esa iba a ser la primera de las tantas ironías que la vida nos ha puesto sobre la mesa. Nunca nos habíamos visto, ni cruzado, en quince años que sarcástico resulta el destino cuando quiere. Y a la vez que bello al reunirnos en un lugar mucho más grande, extenso y amplio que una ciudad, como es la red internauta.  Él y yo nos conocimos en Internet, sí, allí fue.

Y como si de un simple juego de naves espaciales se tratara, como si pilotásemos una nave colonizadora en busca de un hueco en un sistema solar de una galaxia perdida en lo más recóndito de un universo cualquiera, comenzamos a  volar juntos en conversaciones eternas hasta las madrugadas. Conversaciones de todo y de nada, conversaciones de bar y de embajada, conversaciones declarando intenciones y firmando treguas a algunas discusiones. Conversaciones entre los dos y con más gente. Hablando de la universidad y de la vida, hablando del universo, de los compañeros, de las alianzas y demás cosas de un juego que nos lleno por bastante tiempo. Una de esas charlas es hoy otra curiosa ironía, que nos regalo nuestro sentido del humor, cuando yo aún bebía los vientos a otro chico de mi edad, cuando en aquel universo en el que los dos intercambiábamos a menudo respuestas del trivial, acordamos que nos casaríamos. Espero que se acuerde, de cómo nos reíamos cuando preparábamos la boda delante de todos, eligiendo los invitados y demás, observando como toda la gente se lo tomaba en serio y como se quedaron cuando vieron que solo era un chiste nuestro. Espero que se acuerde de esos privados entre lágrimas por las carcajadas que suponía aquella mentirijilla propia de “Inocente, Inocente”.

Tardes de amenas palabras a la salida de la facultad, de planes y  estrategias para un juego ya olvidado. Es difícil saber cuando sucedió pero pasó, nos hicimos muy amigos, y de entre tantas personas que había a mi alrededor, me guarde dos confidentes, Él y el Rey, pero del Rey ya hablaré más adelante. Y siendo mi confidente descubrió mi ocupado corazón, no se qué pudo llegar a pensar, ni cuánto daño le pude hacer, sólo se que al final la táctica del hombro amigo le funcionó. Estuvo a mi lado cuando me reía y cuando lloraba,  sin dar a entender nada de su interior. Olvidándose de sus sentimientos sólo para mí, para que no sufriera yo. Se preocupaba tanto por mí sin que yo lo supiera, buscaba las palabras adecuadas para hacerme sentir bien, con Él a su lado, como amigo, como confidente, nada parecía un problema… todo parecían buenos momentos.
Y a pesar de todas esas risas que hoy guardo en cajitas de recuerdos, no todo iba a ser bonito ni gracioso a nuestro alrededor.  Una noche, entre lágrimas de tristeza, escuché su voz por primera vez. Una voz que hoy puedo escuchar todos los días al levantarme y al acostarme, una voz que siempre dice más lo que piensa que lo que siente, una voz que siempre siente más de lo que dice. Una voz que sentencia cuando habla y resume con silencios. Una voz que arropa y consuela si lo necesitas y es veloz hacha cuando necesitas defensa. Una voz llena de matices, uno por cada película que sus ojos han visto. Una voz llena de conocimientos, uno por cada libro que sus ojos han leído. Una voz para el deseo. Una voz. Así es Él.  Y así se mostró ese día para mí con su hombro, en la lejanía, donde yo poder llorar la llegada de unas cenizas al corazón, la amargura de un corazón roto. Y aún sin conocer una mirada de sus ojos la herida fue sanando. Y así, mientras, continuamos nuestras charlas algún tiempo.


Continuará…

Sonando: Fly me to the moon”versión de Utada Hikaru

Sabor de este Freyissuise: Stracciatella con galletas.

Feliz Cumpleaños!

Feliz cumpleaños, madrina.

Hará como muuuuucho veintipocos años, en un lugar muy lejano, nació  una bella princesa. La bella princesa creció en un bonito lugar con toda su familia, pero como en todos los cuentos (y este no iba a ser menos) la princesa sufrió un percance siendo una niña y es que por motivos que seguro que ni entendía, ella y su familia tuvieron que marcharse de su tierra,  su tierra bella. Las hadas decidieron que tendria que irse a un lugar bonito en el que disfrutar también de la playa y de la gente. Así que aquí la trajeron.

La princesa llegó y se hizo amiga de otra princesa que habitaba aquí, ambas se casaron formaron sendas familias y tuvieron descendencia, aún así nunca dejaron de ser amigas.  La princesa piel de canela que vino de tan lejos creció junto a su amiga entre risas y veranos playeros, con sus hijos, las dos.

Hoy es el cumpleaños de esa bella y joven princesita de piel de canela que amadrinó hace un tiempo a la hija de su amiga. Hoy que la princesa tiene más descendencia aún y  ahora que yo he volado, no tan lejos, pero si un poco… que tu, hermosa princesa has dado una patada a tu sapo… y has encontrado un mágico ser para acompañarte en el trono. Ahora que el cielo de Madrid tiene tantas estrellas como ahí,  ahora que suena “colgando en tus manos” en vez de  cumpleaños feliz, ahora que descumplimos en vez de cumplir.  Madrina, reina del baile y la fiesta, princesa del amor y la sonrisa, a ver cuando nos vemos y puedo darte el abrazo que te mereces en este día tan especial.

Deseo que el cielo se iluminé y brille fuerte hoy para ti, que los pajaritos tarareen el cumpleaños feliz, que el aire se perfume de violetas por donde pases, porque este freyissuise de hoy es solo para ti y sabe a menta y chocolate.


Te quiero mucho madrina, felicidades.

PD: Cuida mucho a mis sobrinitos 😉

Sonando: “Moon River”  Henry Mancini.

Sabor de este Freyissuise: Menta y chocolate.

Batiburrillo de pensamientos.

El aburrimiento existe, es un sentimiento ligado a la soledad, a veces uno desea aburrirse, otras veces desearía no estar aburrido. No se puede elegir, al igual que los demás no pueden sentir el aburriemiento ajeno. Yo puedo pensar que alguien se esta divirtiendo y en cambio se aburre, como vulgarmente se dice, como una ostra. Ahora me planteo como se aburriran las ostras si bailan bajo el mar con cangrejos sebastianes y cantan con las sirenitas y poseidon.  No me gusta desplazarme pero esta vez estoy deseando coger el autobús. Puedo imaginar que me espera cuando llegué a mi destino pero seguro que al final no se parece a lo que llevo meses imaginando, al final nunca se parece.  He pensado que internet no es un medio en el que hacer un diario o contar secretos, pero no me importa escribir mis sentimientos, ni mis pensamientos, es algo que no oculto a los demás ni quiero, no me interesa. No suelo escribir aquí, y a se me acabaron los sabores, quizá algún día los retome, pero no me queda sabor a turrón o a polvorón en la alacena. Ni me quedan luces de navidad al lado, ni he mandado carta a los Reyes Magos. Ni quiero. Solo quiero que deje de existir la distancia y eso no va a pasar.

Feliz Navidad.

Estupidez en mi pequeña parábola.

Esa cara de estupidez que se queda cuando te das cuenta de que has sobredimensionado algo que no tenía importancia, y todos te señalan con el dedo por ello. Eso no lo borran las sonrisas ni los abrazos. Es un castigo, una penitencia, que se va con el tiempo, cuando se olvida. La gente que bendice la buena memoria no sabe lo que dice. Para mi no es más que un tormento más. Es uno de esos días en los que la energía y la alegría hacen una parábola. En la que poco importa lo que elijas hacer, te levantarás hecho una mierda, a media tarde estarás con ganas de fiesta y después de cenar romperás a llorar. Cosas de la vida. Cuando creías haber superado todo, una simple frase, te remueve esa mierda de nuevo, y te jode el resto del día. Sí ya sé soy una malhablada, no lo puedo evitar. Son cosas de la vida, es el único modo de explicar con claridad como me siento hoy. He decidido que lo unico que puede solucionar esto es llorar un rato y dormir. Mañana me levantaré bien, como si nada hubiese sucedido. Deseando haber sido de piedra hoy. Deseando que esto nunca hubiera ocurrido.

Hoy no hay freyisuisse de ningún sabor, ya se sabe, si no se cumple no hay postre.

« Older entries Newer entries »