Caracol, col, col.

Caracol, col, col.

Tras la puesta de sol

repleta de belleza

paseaba un caracol

detrás de la maleza

y en la roca subido

oteaba grácilmente,

– Parece que ha llovido-

dijo grandilocuente

las gotas en las hojas

temblaron lentamente

y el bello caracol

sonrió alegremente.

Pues tras la lluvia fina

salió la luna llena

 y con su tez albina

calmó toda su pena.

Miraba con pasión

aquel cielo estrellado

sintió su corazón

feliz y consolado,

tras horas sin dormir

solo mirando al cielo

dejó al fin de sufrir

hallando en él consuelo.

Amanecía de nuevo

en el extenso prado

el sol grande y longevo

había al  fin despertado.

En ese nuevo día

el esbelto caracol

gozoso y con energía

sacó sus cuernos al sol.

Sonando: “May it be”  Enya

Sabor de este freyisuisse:  Frutas del bosque y un chorrito de chocolate amargo caliente.

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Como hemos cambiado

Como hemos cambiado:


Esta noche, buscando algo de literatura en mi estantería, vi dos llamativos sobres amarillos, la palabra kodak a uno de los lados. Los cogí, los abrí y saqué de dentro un paquetito de recuerdos, de gente de la que ya no se nada y que en una etapa de mi vida lo fueron todo. También encontré recuerdos de algún viaje, por España y el extranjero, pero hoy quería dedicar una entrada a esa parte de mi vida que parece haber desaparecido.

De ahí el título, que lejos ha quedado aquella amistad… o al menos lo parece.  Con lo joven que soy y la de recuerdos que tengo atesorados, algunos malos, pero también bastantes buenos. Atesoradas están en mi mente todos los carnavales en el instituto, disfrazada de india o de abeja maya reivindicativa, con un “Nunca máis” escrito en el amarillito de aquellas tiras de papel brillante que pegamos a la bolsa de basura que llevabamos por traje.  Y aunque es cierto que las redes sociales de internet me han enseñado que estais bien, todo lo hemos olvidado, cada uno hemos seguido un camino y ahora que miro las fotos, con añoranza de aquella inocencia, con añoranza de aquella despreocupación en la que el único agobio era si saldría el spray verde del pelo antes de que se acabaran los carnavales, con añoranza de aquella visita a Disney, en el laberinto de Alicia y de noche, en la Torre Eiffel, con añoranza de fotos de fotomatón y de aquellos garitos en los que pedíamos nuestras primeras copas, ahora que miro las fotos y echo la vista atrás, después de haberme hecho de piedra tratando de olvidar, me doy cuenta de lo mucho que os he querido y os quiero, aunque se separasen nuestros destinos.

Ahora ya no voy de garitos, ¡como hemos cambiado! tengo otros entretenimientos y otros desvelos que pensar que soy demasiado cobarde para hablar con los chicos, esa etapa, para bien o para mal, ya ha pasado y aunque eche de menos muchas cosas y a vosotras, soy muy feliz.  Espero que vuestros rumbos os resulten llevaderos al menos y que seais felices, tanto como yo lo soy. Y que estéis estornudando* ahora, mientras yo os recuerdo y hablo de vosotras para los que aquí me leen.

Me despido con lo que está sonando y el sabor dulce almibarado de este freyisuisse.


Sonando: Como hemos cambiado”Presuntos Implicados.

Sabor de este Freyissuise: Mezcla de frutas con mucho almíbar y un minimilk.

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* En la cultura japonesa dicen que cuando una persona estornuda, sin motivo, es porque alguien está hablando de ella.

Feliz Cumpleaños!

Feliz cumpleaños, madrina.

Hará como muuuuucho veintipocos años, en un lugar muy lejano, nació  una bella princesa. La bella princesa creció en un bonito lugar con toda su familia, pero como en todos los cuentos (y este no iba a ser menos) la princesa sufrió un percance siendo una niña y es que por motivos que seguro que ni entendía, ella y su familia tuvieron que marcharse de su tierra,  su tierra bella. Las hadas decidieron que tendria que irse a un lugar bonito en el que disfrutar también de la playa y de la gente. Así que aquí la trajeron.

La princesa llegó y se hizo amiga de otra princesa que habitaba aquí, ambas se casaron formaron sendas familias y tuvieron descendencia, aún así nunca dejaron de ser amigas.  La princesa piel de canela que vino de tan lejos creció junto a su amiga entre risas y veranos playeros, con sus hijos, las dos.

Hoy es el cumpleaños de esa bella y joven princesita de piel de canela que amadrinó hace un tiempo a la hija de su amiga. Hoy que la princesa tiene más descendencia aún y  ahora que yo he volado, no tan lejos, pero si un poco… que tu, hermosa princesa has dado una patada a tu sapo… y has encontrado un mágico ser para acompañarte en el trono. Ahora que el cielo de Madrid tiene tantas estrellas como ahí,  ahora que suena “colgando en tus manos” en vez de  cumpleaños feliz, ahora que descumplimos en vez de cumplir.  Madrina, reina del baile y la fiesta, princesa del amor y la sonrisa, a ver cuando nos vemos y puedo darte el abrazo que te mereces en este día tan especial.

Deseo que el cielo se iluminé y brille fuerte hoy para ti, que los pajaritos tarareen el cumpleaños feliz, que el aire se perfume de violetas por donde pases, porque este freyissuise de hoy es solo para ti y sabe a menta y chocolate.


Te quiero mucho madrina, felicidades.

PD: Cuida mucho a mis sobrinitos 😉

Sonando: “Moon River”  Henry Mancini.

Sabor de este Freyissuise: Menta y chocolate.

Un recuerdo.

Un Recuerdo:

Alguien sentado en un sofá, una televisión encendida, la mente en blanco, sin pensar nada, la publicidad reclama por un instante la atención que regresa rápidamente a su pensamiento de soledad. Su mirada se para fijamente en el botón de apagado del ordenador y acercando sus dedos se plantea pulsarlo y dejar de pensar. Los dibujos no valen nada y la música ya no suena. La estantería llena de libros que no llaman la atención y una cocina llena de aromas y sabores sin trabajar. Una caja vacía. Muchos cajones de sastre, desordenados. Ambientadores y velas, ya nada funciona.

Apaga la televisión; mira la hora; mira el teléfono; aún es temprano. El frío recorre su cuerpo sin que su manta azul pueda frenarlo. Dos días de pensamientos inciertos. ¿Quién soy? ¿A dónde voy? Palabras sin sentido, sin final. Palabras que rebotan en una memoria que intenta olvidar. Escribe. La cafetera apagada aún tiene café, quizá eso consiga evadir por un instante ese sentimiento de absurda existencia. El café caliente por su garganta solo consigue acompañar con su amargor esa triste canción que murmura sin cesar.

¿El fin humano es la autorrealización? El fin humano es ser feliz. ¿Cómo se puede ser feliz? Para ser feliz hay que sentirse realizado. ¿Entonces soy feliz? Eso debes preguntárselo a tu corazón. A veces me siento feliz aunque no me haya realizado. ¿Es una felicidad eterna? No ¿Entonces, necesitas realizarte para ser feliz? Sí.

Levanta la cabeza, mira la pantalla en blanco, su sonrisa no es más que un dibujo de Da Vinci. Y sus ojos tienen mirada de cuento ruso de Chejov. En su corazón sólo hay canciones tristes empapadas en alcohol. Su cuerpo es sólo algo tangible en lo que guardar una mente que quiere volar lejos. Un corazón demasiado grande para un cuerpo tan pequeño, un tormento, una cruz cargada a hombros. Un recuerdo.

Sonando: Calle Melancolía”. Joaquín Sabina.

Sabor de este freyisuisse: Chocolate amargo, muy espeso.